La soberbia es una actitud de arrogancia ante los demás, los cuales son tratados con criterio de inferioridad.
“El soberbio quiere mantener un estatus, una imagen y disfrutar de cierto poder, con un sentimiento de superioridad que satisface su propio ego”.
Según su criterio, el soberbio siempre se valora por encima de los demás:
- Siempre mira a la otra persona como alguien inferior.
- Su opinión es la que cuenta, si acaso es que permite a otros hablar.
- Si hay varios puntos de vista, no hay nada que discutir, con saber la opinión del arrogante es suficiente.
- Siempre hay que elogiarlo.
- Los méritos de los colegas y amigos, no
- Y ni digamos de su pareja: le dirá… tu no hables.
- Su esfuerzo… es duro trabajo y es el único que merece ser celebrado.
- Siempre está hablando monólogos.
- No permite que los demás cuenten también sus anécdotas.
- Necesita quién lo escuche.
- Nunca comete errores.
- Mira por encima del hombro.
- No acostumbra pedir disculpas por sus fallas.
“Se reconoce una persona soberbia por su altivez, altanería, arrogancia y vanidad; siente poco respeto por los seres humanos”

En general, una actitud arrogante desencadena otros problemas adicionales, como:
- El egocentrismo
- El sexismo
- El clasismo
- El racismo.
- La xenofobia
- El radicalismo
- El autoritarismo.
«No cultives el orgullo, es una trampa de la mente, estarás sin amigos y no querrán acompañarte»
Cultiva el respeto y la humildad, comienza valorando la compañía de tus seres queridos:
- Escucha a tu pareja, por favor, hazla sentir digna.
- No importa cuántos premios tengas, no dejes que el humo se te suba a la cabeza.
- Sigue el camino de la humildad, al final seguirán tu ejemplo.
- Muestra tus sentimientos y deja que tus seres queridos se expresen, escúchalos, también tuvieron su día y corrieron para decírtelo.
- No es que elijas la sociedad de elogio mutuo, sino que te quites la venda, el mundo no gira en torno a ti.
- Ingresa a lugares donde debas compartir con personas e interactuar constantemente, ayudará para saber escuchar.
«No dejes que la arrogancia se convierta en la piedra de tu zapato, valora tu modestia y simplicidad, ganarás más con tu pareja, y al final del día te dirá: las horas son muy largas……… y ya quiero que regreses».
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