Hace mil otoños que desaparecieron las estrellas la oscuridad ,el silencio del amanecer , las ausencias y esa nostalgia que se asoma eterna. Hace mil primaveras que los caminos no se juntan, que vagamos eternamente entre las nubes del dolor y tu mirada perdida y aún así, los sueños se esfuman y se apagan las sonrisas. Tal vez sea el momento de descansar a la sombra del árbol de la vida tal vez, sea la hora de pensar en vivir sin miedo, sin prisa.
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