Cómo era la vida en 1930
Tuve una deliciosa infancia y una adolescencia llena de peripecias con los hermanos menores, que siempre me mantuvieron ocupada con regaños más de mamá que de papá, y con la responsabilidad enorme de ser la mayor, mi padre nunca nos pegó, él era el encargado de vigilar y la que ejercía el poder era mi madre como se acostumbraba en ese entonces.
